
En un movimiento sin precedentes en Estados Unidos, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó este martes una orden ejecutiva que establece una moratoria de un año para la construcción de nuevos centros de datos a hiperescala en el estado. La medida, la primera de su tipo en el país, responde a la creciente preocupación por el masivo consumo de energía y agua que requiere el rápido avance de la inteligencia artificial (IA). La pausa temporal suspenderá la emisión de permisos ambientales estatales mientras Nueva York desarrolla un marco regulatorio integral.
Una medida para proteger la red eléctrica y a los consumidores
La decisión de Hochul no es casual. La gobernadora ha advertido en repetidas ocasiones que las nuevas instalaciones de hiperescala amenazan con superar la capacidad de la red eléctrica del estado y elevan los costos para los contribuyentes locales. “Me niego a dejar que esos costos se trasladen a los neoyorquinos, que ya pagan demasiado por sus facturas de servicios públicos”, sentenció durante una rueda de prensa.
La orden ejecutiva respalda las declaraciones de la gobernadora. En ella se argumenta que el desarrollo de la IA no puede realizarse a expensas del medio ambiente ni de la economía de los ciudadanos. “Creo firmemente que las empresas que desarrollan tecnología capaz de transformar la civilización mediante la inteligencia artificial son igualmente capaces de colaborar con nosotros para proteger nuestras redes eléctricas, nuestros suministros de agua y nuestras comunidades”, anotó Hochul.
Un marco regulatorio para el futuro
La moratoria, que tendrá una vigencia de hasta un año, no es un fin en sí mismo, sino un medio para ganar tiempo. Durante este período, el estado de Nueva York desarrollará un “Marco de Inversión Comunitaria” (CIF, por sus siglas en inglés), un mecanismo que asegurará que los centros de datos solo se construyan en las zonas que los deseen y que dichas localidades reciban beneficios directos, como inversiones en infraestructura local, escuelas y centros comunitarios.
Además, el estado explorará la creación de un fondo de aceleración de la red eléctrica, el cual requerirá que las grandes empresas tecnológicas inviertan en la envejecida infraestructura del estado. La senadora estatal Kristen Gonzalez, impulsora de la Ley de Desarrollo Responsable de Centros de Datos, apuntó que la tecnología debe mejorar las vidas de los neoyorquinos y “no contaminar su agua, agotar la red energética ni aumentar las facturas de servicios públicos”.
El debate sobre el coste de la IA
La decisión de Nueva York llega en un momento en que el coste de la IA está en el centro del debate público y económico. Recientemente, el director de inversiones de Panza Capital, Beltrán de la Lastra, señaló que se está “sobrepagando” por los centros de datos en un contexto de “optimismo desmesurado” en torno a la inteligencia artificial. “Se está pagando como un bien escaso algo que no es escaso”, afirmó, sugiriendo que la burbuja de la IA podría estar cerca de explotar.
La moratoria de Nueva York es un claro mensaje de que el crecimiento de la IA no puede ser a cualquier precio. La medida sienta un precedente que otros estados podrían seguir, y plantea preguntas fundamentales sobre el futuro de una tecnología que, si bien promete transformar el mundo, también consume recursos de manera insostenible. La pregunta ahora es si otras regiones seguirán el ejemplo de Nueva York o si la fiebre por la IA continuará imparable.
Preguntas Frecuentes
¿Qué prohíbe la moratoria de Nueva York?
Suspende por un año la construcción de nuevos centros de datos a hiperescala para frenar el consumo masivo de energía y agua.
¿Por qué Nueva York ha tomado esta medida?
Para proteger la red eléctrica y a los consumidores de los altos costos que supondría la construcción descontrolada de estos centros.
¿Qué pasará después de la moratoria?
El estado desarrollará un marco regulatorio para garantizar que los centros de datos se construyan de manera sostenible y beneficien a las comunidades locales.