Mosquera: campeón de Premier y sin Mundial

El sueño de todo futbolista es disputar una Copa del Mundo. Sin embargo, para algunos, el camino hacia la cita orbital no siempre es lineal y está lleno de decisiones complejas. Ese es el caso de Cristhian Mosquera, el defensa del Arsenal que, a sus 21 años y tras una temporada para enmarcar, se ha quedado sin billete para el Mundial 2026.
El zaguero, nacido en Alicante pero con padres colombianos, era uno de los nombres que más sonaba en los meses previos al torneo. Su explosiva irrupción en el fútbol inglés, donde se consolidó como una de las promesas más sólidas del Arsenal, le valió incluso para debutar con la selección absoluta de España en unos amistosos en marzo de 2026, alimentando la ilusión de un llamado definitivo.
Pero el destino le tenía preparado un golpe de realidad. El pasado 25 de mayo, Luis de la Fuente hizo pública la lista de 26 convocados para el Mundial, y el nombre de Mosquera no aparecía. La feroz competencia en la zaga española, encabezada por figuras como Pau Cubarsí, Eric García o Aymeric Laporte, terminó por cerrarle las puertas.
La puerta que se cerró en España y la que ya no pudo abrir en Colombia
Lo que hace particularmente llamativo este caso es el contexto previo. Durante meses, la Federación Colombiana de Fútbol cortejó al jugador para que vistiera la camiseta amarilla, aprovechando la doble nacionalidad del defensa. Sin embargo, Mosquera fue tajante en sus declaraciones: su sueño era jugar con España.
“Dios me abrirá las puertas”, llegó a declarar el futbolista en septiembre de 2025, descartando cualquier posibilidad de representar a Colombia en el Mundial de 2026 o en las eliminatorias. Una apuesta de alto riesgo que, al final, le ha salido mal. Al rechazar a Colombia y no ser convocado por España, Mosquera ha terminado en un limbo que le impedirá disputar la próxima Copa del Mundo.
El cierre de una temporada amarga
Si la exclusión del Mundial ya fue un duro golpe, el cierre de temporada de Mosquera fue simplemente catastrófico. El sábado 30 de mayo, el Arsenal disputó la final de la Champions League ante el PSG en Budapest. En un partido vibrante, el defensor fue protagonista negativo al cometer un penal en el área que le permitió a los parisinos empatar el partido y, finalmente, llevarse el título.
De esta manera, Mosquera pasó de ser campeón de la Premier League a vivir una pesadilla en apenas unos días: sin Champions, sin Mundial y con el peso de una decisión que muchos califican ya como la más controvertida del año en el fútbol mundial. Su historia, de éxito y tragedia a la vez, es sin duda una de las más curiosas que ha dejado la previa de la cita orbital.