
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, realiza su primera visita oficial a Serbia, un país tradicionalmente aliado de Moscú, en un gesto diplomático de alto simbolismo.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, llegó este viernes por la noche a Belgrado para realizar su primera visita oficial a Serbia, un país que tradicionalmente ha mantenido estrechos lazos con Rusia. El mandatario ucraniano fue recibido en el Aeropuerto Nikola Tesla por la ministra de Minería y Energía serbia, Dubravka Đedović Handanović, en una recepción que, aunque discreta, no pasó desapercibida en los círculos diplomáticos.
Al día siguiente, Zelensky se reunió con su homólogo serbio, Aleksandar Vučić, en el Palacio de Serbia, donde ambos mandatarios mantuvieron conversaciones sobre cooperación bilateral y la situación geopolítica en Europa del Este. La visita, la primera de un presidente ucraniano a Serbia desde el inicio de la invasión rusa, ha sido interpretada como un intento de Kiev de estrechar lazos con un país que, pese a su cercanía histórica con Moscú, ha mantenido una posición ambivalente en el conflicto.
Un memorando de cooperación en sanidad y seguridad alimentaria
Fruto de las conversaciones, Ucrania y Serbia firmaron un memorando de entendimiento y cooperación en el ámbito de la sanidad animal y la seguridad alimentaria. El documento fue rubricado por el ministro de Agricultura, Silvicultura y Gestión del Agua de Serbia, Dragan Glamočić, y el embajador de Ucrania en Serbia, Oleksandr Lytvynenko, en presencia de ambos presidentes.
Aunque el memorando tiene un alcance técnico y sectorial, su firma en el marco de una visita presidencial adquiere una relevancia política significativa. Según informó la agencia Ukrinform, el acuerdo sienta las bases para una cooperación más amplia entre ambos países en áreas de interés mutuo.
Zelensky, durante su estancia en Belgrado, también se refirió a la crítica situación energética de Ucrania. Según declaraciones recogidas por medios internacionales, el presidente ucraniano afirmó que Ucrania “prácticamente no tiene centrales térmicas intactas” debido a los ataques rusos. Esta afirmación subraya la vulnerabilidad del sistema energético ucraniano y la necesidad de apoyo internacional para su reconstrucción.
Serbia, un aliado incómodo de Rusia
La visita de Zelensky a Serbia tiene una carga simbólica especial. Serbia es el único país de Europa que no ha impuesto sanciones a Rusia por la invasión de Ucrania y mantiene estrechos lazos económicos y políticos con Moscú. Sin embargo, Belgrado también aspira a ingresar en la Unión Europea, lo que le exige alinear progresivamente su política exterior con la de Bruselas.
Vučić, que ha sido criticado por su ambivalencia hacia Rusia, aprovechó la visita de Zelensky para reafirmar el apoyo de Serbia a la integridad territorial de Ucrania. Según fuentes cercanas a la presidencia serbia, el mandatario aseguró a su homólogo ucraniano que Serbia “no tiene peros” en su respaldo a la soberanía e integridad territorial de Ucrania.
Sin embargo, Vučić también dejó claro que durante la reunión no se abordó la posibilidad de una cooperación militar entre ambos países. Esta precisión es relevante, ya que cualquier indicio de apoyo militar ucraniano por parte de Serbia sería visto con malos ojos por Moscú y podría tensar las ya de por sí frágiles relaciones entre Belgrado y el Kremlin.
Reacciones en la región y en la comunidad internacional
La visita de Zelensky a Serbia ha generado reacciones encontradas en la región de los Balcanes. Mientras que los países de la OTAN y la Unión Europea han saludado el gesto diplomático como un paso hacia la integración de Serbia en el espacio europeo, Moscú ha observado con recelo el acercamiento entre Kiev y Belgrado.
El Kremlin, a través de su portavoz, evitó hacer comentarios directos sobre la visita pero recordó que Serbia es “un socio tradicional de Rusia” y expresó su confianza en que Belgrado “mantendrá su política de neutralidad”. La respuesta rusa refleja la preocupación de Moscú por cualquier posible realineamiento de Serbia, uno de sus últimos aliados en Europa.
Por su parte, la Unión Europea ha acogido con satisfacción la visita y la ha interpretado como una señal de que Serbia está dispuesta a estrechar lazos con Kiev, un paso necesario en su camino hacia la adhesión a la UE. Un portavoz de la Comisión Europea declaró que “la cooperación entre países europeos es siempre bienvenida y contribuye a la estabilidad del continente”.
Implicaciones para el futuro de las relaciones Ucrania-Serbia
La visita de Zelensky a Serbia abre una nueva página en las relaciones bilaterales entre ambos países. Hasta ahora, Ucrania y Serbia habían mantenido una relación cordial pero distante, condicionada por los vínculos de Serbia con Rusia y por el apoyo de Kiev a la independencia de Kosovo, un asunto que Belgrado considera una línea roja.
Sin embargo, la guerra en Ucrania ha reconfigurado las prioridades diplomáticas de ambos países. Kiev necesita ampliar su base de apoyos internacionales y diversificar sus aliados, mientras que Belgrado busca equilibrar su relación con Rusia con su aspiración de integrarse en la Unión Europea.
El memorando de cooperación en sanidad animal y seguridad alimentaria, aunque modesto, sienta las bases para una colaboración más amplia en el futuro. Si la visita de Zelensky consigue abrir una vía de diálogo sostenido entre ambos países, podría marcar el inicio de un realineamiento gradual de Serbia hacia posiciones más cercanas a las de la UE y Ucrania.
¿Por qué es significativa la visita de Zelensky a Serbia?
Es la primera visita oficial de un presidente ucraniano a Serbia desde el inicio de la guerra. Serbia es uno de los pocos países europeos que no ha impuesto sanciones a Rusia, lo que otorga a la visita un alto simbolismo diplomático.
¿Qué acordaron Ucrania y Serbia?
Firmaron un memorando de entendimiento en materia de sanidad animal y seguridad alimentaria. El acuerdo fue rubricado por los ministros de Agricultura de ambos países en presencia de los presidentes Zelensky y Vučić.
¿Cambiará Serbia su postura hacia Rusia?
La visita no implica un cambio inmediato en la política serbia hacia Rusia, pero podría ser el inicio de un acercamiento gradual a Ucrania y a la Unión Europea, en línea con las aspiraciones de adhesión de Serbia al bloque comunitario.