Mundial 2026: Colombia golea y Portugal naufraga en el Grupo K

Dos realidades opuestas en el Grupo K: Colombia vuela, Portugal se hunde
La primera jornada del Grupo K en el Mundial 2026 dejó un contraste tan brutal como revelador. Mientras Colombia se presentaba en el Estadio Azteca con una victoria contundente por 3-1 sobre Uzbekistán, Portugal naufragaba en Houston con un empate 1-1 ante la República Democrática del Congo que sabe a derrota. Dos caras de una misma moneda, dos formas de entender el fútbol, dos destinos que, al menos por ahora, apuntan en direcciones opuestas.
Colombia: autoridad, gol y figura
La Selección Colombia debutó en el Grupo K con una victoria por 3-1 sobre Uzbekistán en el Estadio Azteca de Ciudad de México. El equipo de Néstor Lorenzo no solo ganó, sino que lo hizo con autoridad, demostrando por qué llega a esta Copa del Mundo con aspiraciones de protagonismo.
Los goles colombianos llevaron las firmas de Daniel Muñoz, Luis Díaz y Jáminton Campaz. Pero más allá de los nombres, lo que brilló fue el funcionamiento colectivo de un equipo que supo sufrir, reaccionar y sentenciar cuando más lo necesitaba.
Uzbekistán, que disputaba su primer Mundial de la historia, logró el empate transitorio por medio de Abbosbek Fayzullaev al minuto 60, un gol que significó el primer tanto uzbeko en la historia de los Mundiales. La alegría duró apenas cinco minutos. Luis Díaz, con su gol al 65′, devolvió la ventaja a los cafeteros y desactivó cualquier intento de reacción asiática.
“Hay que mejorar en terminar las jugadas”, advirtió Néstor Lorenzo tras el partido, consciente de que el equipo aún tiene margen de mejora. Pero el mensaje general fue de satisfacción. El seleccionador celebró el debut ganador, aunque dejó claro que “es apenas el primer escalón”.
Luis Díaz fue, sin discusión, la figura del partido. No solo anotó, sino que participó en dos de los tres goles y se adueñó del escenario mundialista con una actuación que recordó por qué es uno de los futbolistas más desequilibrantes del planeta. Su gol, descrito como “una obra de arte” por la prensa especializada, llegó tras una jugada ofensiva espectacular que devolvió la tranquilidad a un equipo que había visto cómo el empate uzbeko generaba dudas.
James Rodríguez, otra de las grandes figuras colombianas, también tuvo participación activa en la construcción de juego. El equipo de Lorenzo mostró solidez defensiva, con una línea de fondo que supo controlar los embates uzbekos, y una capacidad de transición ofensiva que resultó letal para el rival.
El Estadio Azteca, con más de 80.000 espectadores, se vistió de amarillo y celebró el regreso de Colombia a una Copa del Mundo tras su ausencia en Qatar 2022. Los cafeteros, que no participaban en un Mundial desde Rusia 2018, demostraron que la espera valió la pena.
Portugal: favoritismo, frustración y una estatua llamada Ronaldo
Si Colombia volaba, Portugal se estrellaba. La selección lusa, una de las favoritas al título, firmó un empate 1-1 ante la República Democrática del Congo en el NRG Stadium de Houston. Y no fue un empate cualquiera: fue un tropiezo anunciado, un naufragio futbolístico que dejó más preguntas que certezas.
João Neves adelantó a Portugal en el minuto 6 con un cabezazo tras centro de Pedro Neto. El gol tempranero, en lugar de dar confianza, pareció adormecer a los portugueses. “Portugal se ahoga y termina empatada ante el empuje de RD Congo”, tituló la FIFA. El equipo de Roberto Martínez, que había comenzado con todo el ímpetu del favorito, se fue diluyendo ante una defensa congoleña bien posicionada y con poca tendencia al error.
El empate llegó en el tiempo añadido del primer tiempo. Yoane Wissa, del Newcastle, cabeceó un centro de Arthur Masuaku y firmó el primer gol de Congo en la historia de los Mundiales. Fue un golpe anímico del que Portugal nunca se recuperó. “Congo, en su primera Copa del Mundo en 52 años, se convirtió en la segunda nación africana que protagoniza un batacazo ante una potencia europea en el torneo”, señaló la AP.
Pero el gran protagonista de la noche, por razones equivocadas, fue Cristiano Ronaldo. El capitán portugués, en su sexto Mundial, firmó una de las actuaciones más discretas de su carrera. Los datos son devastadores: en 90 minutos, registró cero goles, cero asistencias, cero disparos a puerta, cero ocasiones creadas, cero ocasiones claras de gol y cero regates exitosos. Sumó apenas 25 toques de balón y solo cinco toques dentro del área rival.
El diario alemán BILD fue mordaz: “Gran decepción contra Congo: Portugal débil, Ronaldo aún más débil”. La prensa internacional no se anduvo con rodeos: “Dez homens e uma estátua” (“Diez hombres y una estatua”), tituló la prensa portuguesa, en referencia a la inmovilidad del capitán.
Ronaldo falló dos disparos claros, en los minutos 68 y 73, y en ambos casos negó con la cabeza, en un gesto que reflejaba su propia frustración. El portugués, a sus 41 años, se convirtió en el jugador de campo más longevo en iniciar un partido de Mundial, pero el récord no sirvió de consuelo.
El técnico Roberto Martínez defendió a su estrella. “No tiene sentido” sustituir a Ronaldo cuando el equipo necesita gol, argumentó el entrenador español. Pero las críticas no cesaron. La BBC calificó la salida anticipada de Ronaldo del campo, sin esperar a sus compañeros para agradecer a la afición, como “de mal gusto”.
“Ronaldo no se rinde, pese al empate: ‘No es el comienzo que queríamos'”, tituló Infobae. El capitán portugués admitió que el inicio no era el esperado, pero sostuvo que el torneo aún no está definido. Sus palabras sonaron a autoconvencimiento más que a convicción.
El contraste que define al Grupo K
El Grupo K quedó configurado con Colombia como líder indiscutible tras la primera jornada, siendo el único equipo del grupo que sumó tres puntos. Portugal, Congo se reparten un punto cada uno y Uzbekistán ultimo con cero puntos , pero las sensaciones son radicalmente diferentes.
Congo celebró como una victoria un empate que para Portugal fue una derrota. “El 1-1 fue el primer gol en la historia de Congo en los Mundiales. Un puñetazo en la frente que lejos de provocar una revolución en Portugal, evidenció sus carencias”, escribió El País. El medio español fue aún más crítico: “Portugal se atasca con Cristiano y el Congo celebra su fiesta más grande”. La crónica de El País describía a Portugal como “un embudo que desemboca en Cristiano” y señalaba que el equipo “se estancó”.
La diferencia entre ambas selecciones no fue solo el resultado, sino la actitud. Colombia, pese a un momento de desconcierto tras el empate uzbeko, reaccionó con personalidad y buscó la victoria hasta el final. Portugal, en cambio, se durmió en su gol tempranero y nunca encontró la manera de desactivar a un rival al que, en teoría, debía superar con amplitud.
Roberto Martínez reconoció que su equipo adoleció de “falta de iniciativa” tras el gol de Neves. El técnico español admitió que “había que cambiar el ataque”, pero los cambios llegaron tarde y no surtieron efecto. Portugal firmó 772 pases en el partido, una cifra que enorgullece a los estadísticos pero que no sirve de nada cuando el equipo no es capaz de generar peligro real.
El camino que viene
La segunda jornada del Grupo K será definitiva para ambos equipos. Colombia se enfrentará a Congo en el Estadio Guadalajara, con la oportunidad de sellar su clasificación a la siguiente ronda. Portugal, por su parte, se medirá a Uzbekistán en Houston, en un partido que ya no admite excusas.
Néstor Lorenzo, fiel a su estilo, mantiene los pies en la tierra: “Hay que mejorar en terminar las jugadas”. El técnico argentino sabe que el camino es largo y que el fútbol da muchas vueltas. Pero también sabe que su equipo ha dado el primer paso con una autoridad que invita al optimismo.
En el otro lado, Roberto Martínez tiene deberes urgentes. El sistema táctico que convierte a Portugal en “un embudo que desemboca en Cristiano” necesita una revisión profunda. O el equipo encuentra una manera de hacer partícipe a su capitán sin convertir el ataque en un monólogo ineficaz, o el sueño del título puede desvanecerse antes de lo esperado.
Por ahora, el Grupo K tiene un líder claro y un favorito en crisis. Colombia celebra, Portugal se pregunta. Y el fútbol, una vez más, demuestra que los papeles mojados y los favoritismos no ganan partidos.